lunes, julio 30, 2018

Sobre la Felicidad

¡Sobre la Felicidad!
Yuval Noah Harari. De animales a dioses (página 429 y 434)
Estudiar el grado de felicidad de la gente, preguntando si es feliz o no, se basa en un supuesto o hipótesis de ideología liberal que cree que la felicidad es algún tipo de sensación subjetiva que incluye ya sea el sentir sensaciones agradables o el haber encontrado significado a la vida.
El liberalismo santifica los sentimientos subjetivos de los individuos. Considera que los sentimientos son la fuente suprema de la autoridad: lo que es bueno y malo, lo que es bello y feo, lo que debería ser o no ser, todo está determinado por lo que cada uno siente.
La política liberal se basa en la idea de que los votantes saben lo que hacen. La economía liberal, se basa en la idea de que el cliente siempre tiene la razón. El arte liberal, declara que la belleza está en el ojo del observador. Las escuelas y universidades liberales, enseñan a los alumnos a pensar por sí mismos. La publicidad liberal, nos dice “¡Simplemente, hágalo! Las películas y canciones populares, nos adoctrinan constantemente con frases como: “Sé fiel a ti mismo”, “Escúchate a ti mismo”, “Sigue los dictados de tu corazón”
La gente que ha crecido desde la infancia incorporando los principios liberales es propenso a creer que la felicidad es un sentimiento subjetivo y que cada individuo es quien mejor conoce si es feliz o desgraciado. “Pero esta opinión es exclusiva del liberalismo”. La mayoría de las religiones o ideologías a lo largo de la historia desconfiaban de los sentimientos y preferencias de la persona ordinaria. Consideraban que la persona promedio es ignorante de su verdadero yo, y por lo tanto es probable que ignore la felicidad verdadera.
Según el budismo, la raíz del sufrimiento no es ni la sensación de dolor ni la tristeza, ni siquiera la falta de sentido de la vida. El origen real del sufrimiento es la búsqueda continua e inútil de sensaciones fugases, que hace que estemos en un estado de tensión constante, de desazón y de insatisfacción. Debido a esta búsqueda, la mente nunca está satisfecha. La gente se libera del sufrimiento, no cuando experimenta este o aquel placer pasajero, sino cuando comprende la naturaleza no permanente de todas sus sensaciones y deja de anhelarlas. Este es el objetivo de la práctica budista de meditación.
Para Buda, la felicidad es independiente de las condiciones externas y también de nuestros sentimientos internos. Cuanta más importancia damos a nuestras sensaciones, más las anhelamos y más sufrimos. La recomendación de Buda fue detener no solo la búsqueda de los logros externos, sino también la búsqueda de los sentimientos internos. La mayoría de la gente se identifica equivocadamente con sus sentimientos, pensamientos, gustos y aversiones. Quizá no sea tan importante que las expectativas de la gente se cumplan y que gocen de sensaciones placenteras. La principal cuestión es si las personas conocen la verdad acerca de sí mismo.